Descrizione

Datos técnicos

Material: mármol de Carrara tallado
Acabado: acabado y pulido manual
Dimensiones: altura 28 cm × 11,5 × 10,5 cm
Peso: 6 kg

Producción: realizada en Italia

Edición limitada a tres ejemplares, firmados y certificados

 

 

Fragmento de Venus es una escultura contemporánea original del artista italiano Nino Fedele, concebida como reinterpretación crítica y poética de la célebre Venus de Milo, la obra maestra antigua encontrada en la isla de Milo y universalmente reconocida como uno de los paradigmas supremos de la belleza clásica.

Esculpida en auténtico mármol de Carrara, proveniente de las canteras históricas que han alimentado el lenguaje de la escultura desde la antigüedad hasta el presente, la obra une rigor formal, memoria de la materia y sensibilidad moderna.
Producida en Italia por Museum Shop, está destinada a coleccionistas, galerías, contextos expositivos y ambientes de diseño interior que buscan una presencia de nivel museístico.

Un diálogo con lo insuperable

La escultura se mide con la idea misma del canon clásico, reconociendo su perfección casi inalcanzable, una perfección difícilmente superable salvo mediante intervenciones mínimas y conceptualmente dirigidas.

Fedele no intenta derribar el modelo antiguo.
Más bien, reflexiona sobre ello.

Al aislar un fragmento del cuerpo y sustraerlo a la unidad originaria de la figura, el artista introduce una diferencia silenciosa pero decisiva: una diferenciación refinada entre el drapeado y la carne.

El drapeado parece áspero, irregular, vibrante.
La piel es lisa, luminosa, ideal.

En esta oposición reside el núcleo emocional y teórico de la obra.

Continuidad y diferencia

Es precisamente en la dialéctica entre fidelidad y distancia, entre integridad heredada y fragmentación selectiva, que Fragmento de Venus encuentra su voz contemporánea.

La belleza clásica no se niega.
Se evoca y reafirma en su esencia.

La obra sugiere que lo antiguo puede hacerse presente hoy solo a través de un desplazamiento sutil, mediante la variación, no la ruptura; a través del detalle, no la revolución.

El fragmento como condición del presente

De esta conciencia emerge una lucidez discreta pero evidente: el artista moderno se enfrenta a un modelo cuya autoridad parece definitiva.

La imposibilidad de superarlo no produce renuncia estéril, sino tensión crítica.

El límite se convierte en el terreno necesario de la creación.

Fragmento y contraste material no son por tanto recursos estilísticos; son estrategias.
Permiten que el arte exista después de la perfección.

En este sentido, la escultura transforma la distancia en lenguaje, la ausencia en forma, la admiración en método.

Un lugar en la historia del pensamiento

Esta posición entra en resonancia con una decisiva tradición teórica.

Recuerda a Winckelmann, quien identificaba en el arte griego el ideal de la noble simplicidad y tranquila grandeza, estableciendo un horizonte absoluto que las épocas posteriores podían contemplar pero no superar.

Encuentra a Nietzsche, para quien el clasicismo representa un momento irrepetible, dejando la modernidad suspendida entre la nostalgia y el desencanto. Una vez perdido el mundo apolíneo, la belleza solo puede sobrevivir como memoria estética.

Se acerca a Adorno, a quien reconoce que el arte moderno, privado de la totalidad, debe hablar a través de la fractura, el límite, la incompletitud.

Dentro de esta constelación, Fragmento de Venus no compite con lo antiguo.
Da testimonio de su presencia.

Memoria, eco, supervivencia

La piel lisa y el drapeado áspero se convierten en signos de una belleza que continúa viviendo en forma diferencial.
Lo que queda no es el todo, sino la vibración del todo.

La escultura habita así un territorio en el que reverencia y melancolía coinciden, donde el presente reconoce su deuda hacia la historia y a la vez su imposibilidad de disolverla.

Edición y unicidad

La obra está realizada en una edición limitada de tres ejemplares, cada uno firmado por Nino Fedele y acompañado de certificación emitida por Museum Shop.

Cada pieza debe considerarse sin embargo única.
La veta del mármol de Carrara, junto con el proceso de trabajo y acabado manual, garantiza diferencias sutiles e irrepetibles entre un ejemplar y otro.

Destino

Por escala y autoridad material, Fragmento de Venus encuentra ubicación natural en:

  • colecciones de arte

  • galerías

  • proyectos expositivos

  • interiores arquitectónicos

  • espacios dedicados al diálogo entre herencia clásica y sensibilidad contemporánea

Está pensado como un puente entre épocas, entre permanencia y reinterpretación.

Datos técnicos

Material: mármol auténtico de Carrara
Acabado: acabado y pulido a mano
Dimensiones: 28 × 11,5 × 10,5 cm
Peso: 6 kg

Producción: realizada en Italia

Edición: limitada a tres ejemplares, firmados y certificados

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